Salud y sostenibilidad en la cesta de la compra

David Caré,

Madrid
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En esta «nueva normalidad» aflora un nuevo consumidor bio, antes tradicional, porque la pandemia ha reforzado la conciencia ciudadana de sostenibilidad y salud en la cesta de la compra. La demanda de productos ecológicos y saludables se ha disparado y, a pesar de la crisis económica, comer productos sanos y en simbiosis con la biodiversidad es prioritario no solo para consumidores veganos, vegetarianos, flexitarianos y de productos ecológicos, sino también, y cada vez más, para el resto de la población, convencida de que la alimentación ecológica es fuente de salud. 

Una creciente demanda que supone una oportunidad de negocio para las empresas del sector, empujada por estos nuevos valores de los consumidores que apuestan por dietas equilibradas y «healthy». Un público que presta atención al origen de los alimentos, a la agricultura ecológica, ganadería extensiva y pesca sostenible y a unos métodos de preparación más saludables, apostando por una dieta baja en grasas saturadas, cardiosaludable y alta en nutrientes.

Los expertos alertan del mayor riesgo de contaminación por plaguicidas y pesticidas en alimentos convencionales en comparación con los productos ecológicos. Una dieta ecológica implica una menor ingestión de residuos de insecticidas, de nitratos y de metales pesados. Ecológico, bio, eco y orgánico son en realidad sinónimos: aquellos productos cuyos ingredientes han sido cultivados por métodos de producción ecológicos, que evitan pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos y emplean técnicas basadas tanto en el saber de la agricultura tradicional como en los conocimientos que proporciona la ciencia y la innovación. El sabor y aroma es superior en estos productos, ya que se han recolectado en su momento óptimo de maduración y los tiempos de transporte tienden a reducirse.

«Trabajamos con la ilusión de inspirar un hábito de alimentación más saludable para todo el mundo, para el planeta y para romper la percepción de que lo bio es caro», explica David Caré, CEO de Biogran, compañía «B Corp» del Grupo Ecotone (pionera en España y uno de los tres principales operadores nacionales del sector de alimentación ecológica envasada), una empresa de tradición familiar con más de 38 años de experiencia en el sector bio, los complementos alimenticios y especializada en productos para personas con alergias e intolerancias: «Las opciones veganas y la reducción de proteína animal liderarán el mercado en menos tiempo del esperado y serán la base de la alimentación del futuro; por ello, investigamos los beneficios nutricionales de los ingredientes, destacando el grano entero, las grasas saludables o los superalimentos (una gama de origen ecológico de ingredientes crudos en polvo o mezcla de ellos con beneficios saludables) con múltiples propiedades, como las semillas molidas. Y por supuesto, productos veganos y vegetarianos».

Al día en tendencias bio

La estrategia de esta compañía se basa, aparte del canal la distribución organizada, en el canal especialista, y tanto con marcas propias, donde destaca Ecocesta, como con marcas del Grupo Ecotone, como Cupper o Whole Earth. «Nos mantenemos al día de las tendencias del sector bio y lanzamos novedades al mercado, pero siempre fieles a nuestros valores, desarrollando nuevos productos saludables. Seleccionamos cuidadosamente las materias primas para obtener producto de calidad con escrupuloso respeto al medio ambiente. Contamos con modernas instalaciones que nos permiten innovar en nuevos productos adaptados a la exigencia de la demanda moderna», explica Caré.

Bebidas vegetales en envases reciclables

Ejemplo de ello es Ecocesta, que ofrece una nueva gama de semillas molidas, un producto rico en fibra, minerales y omegas que, al estar molido, permite que la asimilación de sus propiedades sea mucho más fácil y efectiva. Ecocesta ha desarrollado también nuevas variedades de bebidas vegetales, todas ellas sin azúcares añadidos, sin lactosa y algunas sin gluten. El reciente incremento de la demanda en España, ha potenciado otro de los productos estrellas de Biogran, las cremas de cacahuete bio Whole Earth, ricas en fibra y proteína, sin azúcares añadidos.

Té solidario

«Somos la primera marca de té de comercio justo del mundo y trabajamos con más de 114.000 productores para que sus familias puedan contar con acceso a la educación, la sanidad y la asistencia a mayores. No empleamos ningún ingrediente transgénico y no utilizamos bolsas blanqueadas; sólo usamos materiales totalmente biodegradables y de origen vegetal. Hemos evitado así que toneladas de plástico acaben en la cadena de residuos». Caré se refiere a Cupper, marca de infusiones y tés sin aditivos artificiales y libre de plásticos. «Estamos trabajando en alternativas de envasado ecológicas, que pasan por reducir el peso de los envases para mejorar su reciclabilidad. Nuestra fábrica de té de Beaminster es neutral en emisiones de carbono y el 98% de los residuos se reciclan. Los restos de té se utilizan para generar energía renovable».

Té de comercio justo
Té de comercio justo

Reducir la huella de carbono

Biogran obtiene el producto base mediante compra agrupada a nivel grupo «para evitar las ineficiencias de abastecerse de distintos orígenes, logrando reducir la huella de carbono con el objetivo de llegar a cero en 2030», afirma Caré: «Somos sostenibles por lo que hacemos en el día a día; trabajamos en la reducción de plástico no reciclable en nuestros envases. Mantenemos y potenciamos nuestro compromiso con la compra de materias primas de cercanía: el 22% de nuestros proveedores son locales, con un radio de 300 km, y casi el 80% son españoles. Tenemos relaciones con muchos productores locales, que tienen un cuidado especial por la tierra que trabajan y sus cultivos, y que gracias a ello logran su certificación ecológica. Con ellos fomentamos la economía rural y los circuitos de aprovisionamiento cortos. En Italia tenemos nuestros propios campos donde cultivamos avena ecológica, un proyecto de agricultura y alimentación de cercanía para el cuidado del planeta. En colaboración estrecha con agricultores que promueven la rotación de cultivos para el mantenimiento de la fertilidad de la tierra y la producción de alimentos sin químicos y con todos sus nutrientes».

«Nuestro plan de sostenibilidad Integral contempla medidas como la disminución de un 33% del consumo de gasolina en los transportes, la búsqueda de opciones sostenibles para sus rutas o una flota de vehículos híbrida. Este año Biogran alcanzará la meta de utilizar sólo energía verde procedente de fuentes renovables. Queremos conseguir que los envases y materiales sean 100% reciclables, la mayoría de nuestro ‘packaging’ ya no contiene capa de aluminio y los bricks tienen tapones de caña de azúcar 100% reciclables. Hemos reducido más del 90% la edición de catálogos impresos, lo que supone ahorrar toneladas de papel. Y a finales de 2020 el envase de las bebidas vegetales será en un 88% de origen vegetal».

Empresa B Corp

Por todo ello, no es de extrañar que Biogran sea uno de los primeros productores ecológicos con certificación B Corp en España, sello que exige hacer negocios de una forma diferente. La preservación de la fauna, flora, biodiversidad y del paisaje rural, la no utilización de organismos modificados genéticamente, la preservación del suelo y del agua, el ahorro de energía y la mitigación del cambio climático.

B Corp es un movimiento global formado por personas que utilizan la empresa para crear un impacto positivo en la sociedad. Esta comunidad integra a 2.500 de compañías «súper-responsables» de 50 países y 130 sectores que van más allá del objetivo de generar ganancias e innovan para maximizar su impacto positivo en el mundo. Es un movimiento transformador, en el que la empresa es parte de la solución y no del problema. Biogran superó una exigente evaluación de impacto y niveles de compromiso con sus trabajadores, comunidad y medio ambiente, colocando el desempeño social y ambiental, la transparencia y la responsabilidad en el corazón corporativo.

«Trabajar con productos ecológicos ya demuestra nuestra implicación social, pero además vamos a seguir incrementando los esfuerzos que hacemos para garantizar un comercio justo. Además, incentivamos la flexibilidad horaria, el teletrabajo y el 66% de los empleados son mujeres», explica Caré. «En un futuro cercano existirá un indicador internacional ECO, que impacte sobre el valor de las empresas, ya que una corporación que perjudica al medio ambiente y a la sociedad no debería ser valorada ni apoyada de la misma manera que otra que hace esfuerzos muy grandes por respetar la biodiversidad y mejorar el bienestar», sentencia.

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Vía www.abc.es